Sexología y Género

Educación Sexual coeducativa, Violencia de Género, Terapia Sexual

Soy socia nº 506 de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología (AEPS). Comencé en la Sexología especializándome entre 1991 y 1993 y, desde entonces, he trabajado de forma ininterrumpida en este ámbito profesional a través de programas educativos, asistenciales, docentes e investigadores. Desde 1998 vengo abordando la Violencia de Género de forma preventiva y terapéutica, tanto a través de la sensibilización y formación comunitaria como en el apoyo terapéutico a víctimas de violencia machista.

Educación Sexual

Planteo la Educación de la Sexualidad(es) desde un enfoque sexológico y coeducativo. Considero que hacer “educación sexual” es cultivar todos estos procesos: el sexo (lo que somos), la sexualidad (lo que sentimos) y la erótica (lo que expresamos). Es decir, que se debe contemplar la promoción del desarrollo armónico de nuestras identidades sexuales y/o de género, nuestra autoestima, y todas las posibilidades que tenemos de expresar nuestras vivencias. Educación Sexual es Educación para el Desarrollo Personal y, como un aspecto más de la Educación en general, debe promocionar los valores implícitos en la Sexualidad, que son aquéllos que hacen referencia al placer, al respeto, a la confianza, a la libertad, al conocimiento, a la comunicación, a la igualdad y a la diversidad. Desde este planteamiento, el objetivo último de la Educación Sexual es el que cada cual aprenda a conocerse, aceptarse y a vivir y expresar su sexualidad de forma positiva.
Trabajo con metodologías activas y participativas, enfocadas a crear situaciones de aprendizaje significativo a través de dinámicas grupales y juegos, teniendo en cuenta las particularidades de los grupos con los que intervengo. Asesoro, elaboro e imparto programas para colectivos de jóvenes, familias (AMPAs), mujeres, personas adultas, profesionales y personas con discapacidad intelectual/diversidad funcional.

Violencia de Género

Prevenir e intervenir en la Violencia de Género requiere desarrollar estrategias que desmonten las variables que la originan y la perpetúan. La violencia machista se sustenta en una ideología patriarcal que inculca la superioridad de un género sobre otro. Se mantiene a través de unas expectativas y mandatos de género que fomentan las relaciones en torno al binomio dominio-sumisión, que se plasman en los “mitos del amor romántico” en las relaciones de parejas. Se “naturaliza” a través de la “violencia simbólica” (sexismo cotidiano, bajo valor e instrumentalización de la imagen de lo femenino…) y se refuerza con una “cultura” de violencia (la resolución de las diferencias o conflictos a través de la imposición y la coerción).
Por eso la perspectiva de género proporciona respuestas; las prácticas coeducativas y la educación en valores basados en la convivencia y el desarrollo personal ofrecen posibles soluciones.
Sobre estos contenidos trabajo en los programas de Prevención de la Violencia de Género, que elaboro para colectivos de jóvenes, profesionales y personas adultas. También estoy especializada, como terapeuta, en la detección y recuperación de los malos tratos, tanto a nivel grupal como individual.

Terapia y Orientación Sexual

En el bienestar y en las vivencias sexuales de las personas son diversos los factores psicológicos, sociales y educativos que pueden interferir. Es por eso que el abordaje de los problemas sexuales los contemplo de una forma integral, incidiendo en: la educación sexual desde una perspectiva de género y de diversidad (aportando conocimientos que ayuden a superar o cubrir lagunas informativas en relación con los distintos aspectos de las sexualidades); modificar actitudes negativas y prejuicios con respecto a las sexualidades, el género y la orientación sexual que sean necesarias cambiar, y plantear, al mismo tiempo que se supera el malestar, nuevas formas positivas de relacionarse consigo mismo/a y/o con la pareja (reforzando la autoestima y aprendiendo y/o fortaleciendo estrategias de comunicación y de expresión de sentimientos y deseos).

  • desórdenes de la eyaculación
  • disfunciones erectivas (antes conocidas como “impotencia”)
  • trastornos del orgasmo, problemas de excitación
  • vaginismo (dificultades para la penetración), dispareunia (dolor)
  • violencia sexual
  • trastornos del deseo…